
Se ofrece un apoyo de forma temporal a la familia en la atención a la persona con discapacidad intelectual o del desarrollo, ofreciendo la oportunidad de desarrollar una vida familiar y social satisfactoria, es decir conciliar, la vida personal o laboral con la familiar.
Hay distintas modalidades:
- Emergencias/urgencias: Servicios solicitados con tres o menos días de antelación, independientemente del motivo / necesidad, en la que una persona se hace cargo de la persona con discapacidad intelectual mientras sus familiares no pueden.
- Programadas: Servicios solicitados con antelación suficiente para poder ser organizadas con tiempo.
- Estancias: la persona con discapacidad intelectual es acogida en una residencia o en un recurso comunitarios (albergues o similar). La atención se realiza con monitores/cuidadores que, en unos casos, son contratados a tal efecto y, en otros, voluntarios. Durante el servicio se realizan actividades de ocio y tiempo libre con los atendidos.
- Apoyos puntuales individuales: se presta a través de monitores o voluntarios que acuden, por lo general, a los hogares para cuidar a la persona con discapacidad intelectual durante unas horas.
- Apoyos puntuales compartidos: se facilita a un grupo de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo ya sea porque la familia tiene más de un miembro con discapacidad intelectual o con motivo de una actividad de los padres en la asociación o federación.
- Acompañamientos: apoyo que va dirigido a familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo que no pueden acompañarla al centro donde habitualmente está atendida. Es un servicio de acceso diario a la escuela, centro de día…Esta modalidad está limitada a familias con unas situaciones específicas: monoparentales, con padres mayores de 60 años o con graves problemas de salud.
Descargar folleto: folleto respiro 2011-2