
El objetivo de este programa es mantener y mejorar la calidad de vida de personas adultas con discapacidad intelectual y del desarrollo que viven solas o pretenden vivir de esa forma, en pareja, o con familiares de edad avanzada, prolongando el mayor tiempo posible y consolidando su condición independiente, y su permanencia en su entorno habitual.
Las actuaciones que se llevan a cabo en el programa son las siguientes:
- Preparar a la persona a tomar sus propias decisiones y formarla sobre lo que significa vivir independientemente.
- Estudiar las necesidades de la persona con discapacidad intelectual y del desarrollo.
- Entrevistar /tener primeros contactos con las PDID, con sus familiares (si los hubiera) y/o con personas de referencia para conocimiento mutuo, explicar el programa y acordar pautas de actuación.
- Poner en marcha un periodo de observación y análisis más o menos durante un mes.
- Programar actuaciones individuales y aplicarlas: se incluirán las áreas de aprendizaje de la conducta adaptativa, acciones que favorezcan y mejoren la salud e intervenciones en problemas de conducta.
- Evaluar y seguir el programa en todas sus fases.
- Desprender progresivamente los apoyos hasta conseguir el objetivo de independencia.
Es importante subrayar que el programa de APOYO A LA VIDA INDEPENDIENTE tiene un comienzo y un fin, no se trata de “institucionalizar” o enquistar la atención, ni de generar indirectamente relaciones de dependencia, como tampoco se trata de un programa de “ayuda a domicilio”. La intervención desarrollada en este programa ha de tener una “vida útil”.